Historia de San Benito de Nursia – y en Buenos Aires

imagen_sanbenitoSan Benito nació en Nursia (región de Umbria), recibiendo de chico una muy buena educación.

A los 15 años Benito fue a Roma a estudiar pero no se sintió a gusto por el ambiente que allí había y se fue a una aldea cercana, Enfide, donde pronto decidió dedicar su vida a Dios.

Es entonces que se va hacia el norte, a Subiaco, donde vivió por unos tres años en una cueva, absolutamente solo, rezando y meditando teniendo por compañía solo al Señor. Empiezan a aparecer seguidores y allí funda 12 monasterios.

De Subiaco se va a un lugar cercano, Monte Casino, donde construye un monasterio sobre las ruinas de un templo pagano y en él vive; realizará varios viajes por Europa haciendo  milagros, pero siempre sirviendo al hermano y llevando la Palabra; vuelve a Monte Casino donde va a morir un 21 de marzo,  a mediados del siglo VI.

Como el 21 de marzo es una fecha que siempre cae durante la Cuaresma, la Iglesia determinó que la Festividad de San Benito de Nursia sea todos los 11 de Julio, fecha en que sus restos fueron trasladados al Monasterio de Monte Casino como el Santo lo había pedido. Los restos de su hermana melliza descansan junto a los de él.

El lema de San Benito es: “Ora et labora” (reza y trabaja), y de acuerdo a ese lema vive toda la familia benedictina.

En Monte Casino escribió La Santa Regla, destinada a los monjes, pero que es modelo para todo cristiano que busca encontrar a Dios y vivir en Él;  en ella que les indicaba como debían vivir y  aún hoy rige la vida de los monjes en general, alrededor del mundo.

San Benito nos aconsejó: “NO ANTEPONGAN NADA AL AMOR DE CRISTO”.

 Los benedictinos en Buenos Aires.

Entre 1914 y 1915 llegan seis benedictinos a Buenos Aires que formaban parte de la Abadía  Castellana de Santo Domingo, de Silos, Burgos (España) y entre ellos viene fray Andrés Azcárete, que ya en Buenos Aires se ordena sacerdote.

Van primero a la provincia, a Carlos Casares, y al año siguiente se instalan en nuestra ciudad pasando por distintos barrios,  instalándose finalmente en la zona de Belgrano/Palermo.

Casi con seguridad se instalan en el sector donde luego se levantó la Abadía de San Benito de Buenos Aires y en 1919 consiguen un oratorio con casa anexa ubicado en Olleros 2342, propiedad de los descendientes de Don Ernesto Tornquist,  en el que desarrollaban su misión sacerdotal y como monjes benedictinos, pero no vivían allí.

El oratorio estaba a cargo del salesiano P. Glendi y en Julio de 1919, a la muerte de éste,  el P. Azcárate, como Superior de la Orden, se hace cargo de la capilla, sin abandonar la manzana que nos ocupa, pues él ya estaba buscando un lugar lo suficientemente importante y apropiado para la futura abadía.

A la capilla se la conocía como Capilla de Ntra. Sra. del Perpetuo Socorro y en ella se comenzó a cantar la misa y vísperas en gregoriano, todos los domingos, que fue toda una novedad en el barrio.

Por documentación sabemos que entre 1922 y 1923 comienzan a comprar las tierras de la manzana en cuestión, ayudados y apoyados por un hijo y heredero de Don Ernesto Tornquists, Adolfo, que era sacerdote, de la Orden de los Salesianos, gran amigo y benefactor de los benedictinos.

Para esas compras, además del gran apoyo del P. Adolfo, se hicieron varias colectas promovidas por un grupo de señoras entre las que se encontraban las señoras de Meyer Pellegrini, Pirovano, Sánchez Elía, Alvear, Madero, Victorica Roca y muchas mas, y varios caballeros amigos.

Lo primero que compraron fue la quinta de Anchorena sobre la calle Maure y restauran la casona, de la que queda parte en pie (es la casa parroquial) y luego compran el resto de la manzana a los descendientes Tornquist.

Cabe aquí una aclaración importante; ésto nunca fue residencia de Don José Hernández; su residencia tenía el frente sobre Cabildo y la limitaban las calles Olleros y Teodoro García, y el río.

Antes de la compra, el 5 de Octubre de 1920, se coloca la Piedra Fundamental de la Iglesia del Santo Cristo que fue bendecida por el Papa Benedicto XV. Como padrinos actuaron el Sr. Martín Errázuriz y la Srta. Mercedes Guerrico. Al poco tiempo se llama a los arquitectos Martín Noel, Alejandro Bustillo (importantes arquitectos del Buenos Aires de aquella época) y al salesiano P.Vespignani para que realizaran el proyecto de la iglesia, pero el proyecto definitivo fue del P. DOM Eleuterio González, uno de los primeros seis monjes llegados el 1915. El 17 de Marzo de 1924 se inicia, con una donación que les hace la señorita Mercedes Guerrico y el esfuerzo del P. Azcárate, la construcción de la capilla del Santo Cristo. El P. Azcárate realizó una gran obra de fe y de amor al Señor a través de los años, y bajo su dirección el Monasterio de San Benito siguió creciendo hasta llegar a abadía.

Este monasterio fue: desde 1920 hasta 08/1926, Celda; desde 08/1926 hasta el 29/03/1939, Priorato Simple, del 29/03/1939 al 28/10/1950, Priorato Conventual, ya independiente de la Abadía de Silos que lo había fundado y a partir del 28 de Octubre de 1950 pasa a ser  Abadía de San Benito de Buenos Aires, siendo su primer Abad el P. DOM Andrés Azcárate.

Siendo Priorato Simple, en 1928 se crean varias parroquias en la Arquidiócesis de Buenos Aires, entre ellas la de San Benito Abad con sede administrativa en la capilla del Santo Cristo y fue su primer párroco el P. DOM Andrés Azcárate; estaba a cargo de los benedictinos, y siendo Priorato Conventual,  el 25 de Diciembre de 1940, se coloca la Piedra Fundamental de la iglesia abacial (templo actual), siendo padrinos del acto el señor Don Adolfo Blaquier y su señora, Doña Marta  Unzué de Blaquier.

El P. Azcárate cumplió una misión muy importante tanto en el Monasterio, como en la Parroquia; a través de los años formó muchísimos grupos de trabajo (muchos aún existen en la parroquia), y creó infinidad instituciones, por ejemplo: Academia Benedictina de Maestras, Colegio Esquiú, Acción Católica, Liga de Madres y Padres de Familia, , Hijas de María, Apostolado de la Oración, Consultorio Médico de San Benito, Hogares y Comedores Obreros,  etc., etc.

El 30 de septiembre de 1962, cumplidos los 70 años, el P. Azcárate pidió su retiro al Superior de la Comunidad de Solesmes, cosa que se concretó un año después, quedando como Abad el P.DOM Lorenzo Molinero quien había llegado cuando el monasterio pasó de Celda a Priorato Simple. Azcárate nunca cortó la comunicación con el Rdo. P. Abad Lorenzo Molinero y con el Prior Martín de Elizalde, estando bien al tanto de lo que ocurría en Buenos Aires y dando el consejo justo; siempre quiso mucho a todo lo benedictino y a todo lo argentino; toda la comunidad sintió su falta.

El P. Azcárate se fue al Monasterio de San Salvador de Leyre donde murió el 04 de Junio de 1981 y dos días después, en un día muy luminoso, se lo sepultó en el nuevo cementerio del Monasterio rodeado de naturaleza.

 

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